La expresidente Cristina Kirchner ratificó su inocencia, cuestionó la competencia del juez en la causa «Los Sauces» y rechazó todos los puntos en cada una de las acusaciones. Defendió a su hija Florencia -también procesada- y consideró que los embargos tienen como objetivo causar impacto en los medios de comunicación.
La ex mandataria centró su defensa en lo que considera la licitud de los alquileres que recibió la sociedad de la familia Kirchner por parte de Lázaro Báez y Cristóbal López. «La causa resultó ser un mero montaje que inevitablemente iba a concluir como se imaginaba: con el dictado de un procesamiento, decisión que naturalmente ya estaba tomada desde el inicio mismo del proceso», afirmó. Y acusó al juez de «dictar resoluciones direccionadas a ocasionar estrépito en la opinión pública».
Cristina Kirchner, criticó fuertemente la decisión del juez Claudio Bonadio. Dice que la asociación ilícita no existe porque -además de no haber incurrido en ningún delito- la mayoría de los procesados no se conocen entre sí, así como, calificó la asignación de roles como «totalmente antojadiza y arbitraria», ya que «no se condicen con ningún tipo de razonamiento lógico, fáctico ni jurídico».


















