Rodríguez Saá se une a Cristina, pensando en octubre

El plan de Macri fracasó, hay que pensar en la reconstrucción: van a dejar una deuda enorme y la industria destruida.

En sintonía, Cristina de Kirchner y Alberto Rodríguez Saá compartieron el diagnóstico. Fue, según reconstruyó Clarín, el broche de la charla entre la ex presidente y el gobernador de San Luis en el Instituto Patria, el 10 de abril pasado.

El encuentro rompió una tradición bélica entre los dos clanes, los Kirchner y Rodríguez Saá, que se remonta a 2001 cuando el interinato presidencial de Adolfo se truncó por el vacío de los gobernadores del PJ, entre ellos Néstor Kirchner.

El puntano le reprochó al patagónico -compartían el bloque de mandatarios federales- que no le anticipó la emboscada que, decía, le armaba Eduardo Duhalde. La furia perduró: en 2003, Adolfo respaldó a Carlos Menem en un balotaje que no fue. Y siguió en los años K cuando los Rodríguez Saá fueron opositores intensos y, a veces, funcionales.

IMG_3442

¿Qué pasó? «Pasó Macri» responden, calcados, en los dos campamentos. «El desastre de Cambiemos hace que los peronistas nos juntemos dejando de lado las diferencias», tiran desde San Luis.

«Tenemos que hacer algo sino Macri destruye todo», aporta un K que jugó en la previa del mano a mano entre Cristina y Alberto. Antes de esa cita, se acordó en la Comisión de DNU, donde está Adolfo, para frenar decretos de Macri y en Diputados a través del camporista Marcos Cleri -que preside DNU- y de Luis Lusquiños, eterno lugarteniente de los Rodríguez Saá.

IMG_3441

El gobernador visitó a Oscar Parrili, se vio con Guillermo Moreno y nombró al frente en la Casa de San Luis en Capital Federal a Nicolás Rodríguez Saá, sobrino bonaerense, peronista y de pasado K, que agilizó los contactos.

Fuente: Clarín