Maduro restringe garantías Constitucionales

A demonstrator catches fire after the gas tank of a police motorbike exploded during clashes in a protest against Venezuelan President Nicolas Maduro, in Caracas on May 3, 2017. Venezuela's angry opposition rallied Wednesday vowing huge street protests against President Nicolas Maduro's plan to rewrite the constitution and accusing him of dodging elections to cling to power despite deadly unrest. / AFP PHOTO / RONALDO SCHEMIDT

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, decretó un «estado de excepción y emergencia económica» que restringe las garantías constitucionales en todo el territorio nacional para «preservar el orden interno», en el marco de una ola de protestas opositoras que ya dejó casi 50 muertos en un mes.

El decreto fue publicado en la Gaceta Oficial luego que cuatro personas fallecieran en las últimas horas en medio de la nueva ola de protestas que se desató en abril, con lo que ya llegan a 48 los muertos en poco más de un mes de manifestaciones.

La norma señala además que «podrán ser restringidas las garantías» para el ejercicio de los derechos constitucionales, salvo las excepciones que estable la Constitución que son «el derecho a la vida, prohibición de comunicación o tortura, el derecho al debido proceso, el derecho a la información y los demás derechos humanos intangibles».

El Gobierno venezolano podrá «diseñar y ejecutar planes de seguridad pública que hagan frente a las acciones desestabilizadoras que atenten contra la paz de la nación, la seguridad personal, y el resguardo de las instalaciones y bienes públicos y privados».

El presidente se facultó también para decidir «la suspensión temporal y excepcional de la ejecución de sanciones de carácter político» contra autoridades del poder público y altos funcionarios cuando estas obstaculicen la implementación de medidas económicas.

Este decreto permite al Gobierno, entre otras atribuciones, disponer de recursos sin control del Parlamento, así como de bienes y mercancías de empresas privadas para garantizar el abastecimiento, además de restringir el sistema monetario y el acceso a la moneda local y extranjera.