Se trata de las provincias de Córdoba, La Rioja, Catamarca, Salta, Misiones, Entre Ríos, Tucumán, San Juan y Tierra del Fuego, quienes creen que la administración nacional intentará ajustar el gasto para achicar el déficit fiscal. En tanto, los gobernadores peronistas de cada una de las provincias y con poder territorial, preparan una estrategia común para el día después de las elecciones.
Esto fue lo que se pudo entrever en el congreso del PJ cordobés, que este sábado cerró el gobernador Juan Schiaretti. «No hay posibilidad de república en la Argentina sin el peronismo y no hay posibilidad de que el peronismo tenga vigencia si no es republicano», afirmó después de una serie de reclamos por más federalismo.
Los mandatarios provinciales trabajan en la consolidación un frente común que, hasta el momento, no tiene un claro líder. Schiaretti dejó siempre ese rol a su antecesor, Juan Manuel de la Sota, que hace diez días decidió no participar de la competencia electoral para pelear en 2019. Ahora asoma como uno de los voceros ante la Nación.
Otro interlocutor es el mandatario de Salta, Juan Manuel Urtubey, quien insistió en que el reordenamiento del PJ será gradual y en que no habrá un nuevo liderazgo a corto plazo. En estas elecciones cada gobernador jugará fuerte en su propio distrito y recién después de la votación aparecerán como un grupo con intereses homogéneos.
En tanto, Schiaretti, de muy buena relación con el presidente Mauricio Macri, exigió que «se respeten a los gobernadores y a los intendentes que han sido elegidos por la voluntad popular, que no se les retaceen los fondos, que no vayan desviándolos».
Fuente: La Nación
