El gobierno de EEUU se comprometió con la Argentina a intentar agilizar los pedidos de información para la investigación por actos de corrupción de la constructora brasileña Odebrecht durante el kirchnerismo. Además, amplió la cooperación en materia de seguridad y en la lucha contra el crimen organizado.

El ministro Germán Garavano se reunió ayer con el fiscal general, Jeff Sessions, uno de los colaboradores más cercanos del presidente Donald Trump, y con funcionarios del Departamento de Justicia. Garavano transmitió uno de los pedidos que trajo a Washington: movilizar los datos en manos de los fiscales estadounidenses sobre los pagos de US$ 35 millones en sobornos por parte de Odebrecht a funcionarios argentinos.

«Nuestra tarea es ver cómo logramos colaborar para que la información de la justicia norteamericana pueda ser compartida con la justicia argentina», dijo Garavano a la prensa argentina. «Ellos se comprometieron a tratar de agilizar estos trámites», señaló.
Garavano anticipó además que el gobierno de Trump colocará en la embajada de Estados Unidos en la Argentina a un funcionario del Departamento de Justicia para facilitar la cooperación en seguridad y en la lucha contra el terrorismo, el narcotráfico, la corrupción y el lavado de dinero. La figura, que refuerza y amplía la cooperación bilateral, ya existe en otros puntos calientes de la región, como Colombia y México.


















