El arribo de la “Alternativa para Alemania” (AfD) en el Parlamento alemán marca un antes y un después en Alemania porque por primera vez en décadas volverá a sentarse un partido de tendencia ultraderechista en el Palacio Legislativo de Berlín.
Alemania se vio sacudida por el terremoto político de AfD, que irrumpió en el Parlamento como tercera fuerza política con alrededor del 13% de los votos en las elecciones legislativas celebradas este domingo.
En los comicios que vieron ganar, si bien con grandes pérdidas, a la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Angela Merkel y hundirse a los socialdemócratas, la AfD se convirtió en el primer partido ultraderechista en llegar a la Cámara baja de la potencia europea en más de 50 años.
“Me da miedo la idea de que, cuando regrese al Bundestag, por primera vez desde el final de la Segunda Guerra Mundial en 1945 un nazi hablará ante un micrófono en el Reichstag. Es algo que hay que denunciar», dijo el ministro de Relaciones Exteriores y vicejefe de Gobierno, Sigmar Gabriel.
