Como parte de esa adhesión, en la ciudad de Buenos Aires comenzará a bajar gradualmente tanto el impuesto a los Ingresos Brutos, desde el 2% actual hasta desaparecer por completo en 2022. Sin embargo, esta reducción será exclusivamente para la cadena industrial. Los comercios que facturen más de 10 millones de pesos anuales, sin embargo, sufrirán un incremento –también en forma escalonada- del 3% al 5% sobre las ventas. También habrá aumentos sobre las comisiones que cobran las tarjetas de crédito y para las prepagas.
El Proyecto de Ley de Adhesión al Pacto Fiscal que envía el gobierno de Horacio Rodríguez Larreta supone una vez que impacte plenamente «una reducción de la carga tributaria del 55% sobre el precio final de los productos», según detallaron. De acuerdo al detalle de Hacienda, «la instrumentación de la eliminación o reducciones de este impuesto en las distintas etapas de la cadena de valor implicarán bajar la presión tributaria del 8,7% al 3,9%».
Fuente Infobae















