María Eugenia Vidal, acompañada este miércoles por el ministro de Seguridad, Cristian Ritondo, y por el director de Lotería de la Provincia, Matías Lanusse, dijo: “De manera gradual, vamos a restringir la oferta de juego legal».
La provincia de Buenos Aires tendrá desde ahora tres casinos menos, por lo tanto quedarán nueve en funcionamiento. El 31 de diciembre había cerrado sus puertas el casino de Valeria del Mar. En los próximos meses, se sumarán el de Mar de Ajó y el de Necochea. El contrato entre la Provincia y esas salas de juego llegó a su fin y la Gobernadora Vidal decidió darlos de baja. Lo mismo, ocurrirá con el bingo de Temperley, que administraba la empresa Codere y planeaba mudarse a Puente La Noria.
Las máquinas tragamonedas de los tres casinos, unas 3.800, que representan más del 70% del total de las apuestas, eran proveídas y operadas por la empresa Boldt. La Provincia de Buenos Aires decidió, sin embargo, cerrar también los juegos de paño, que no se pueden privatizar por mandato constitucional. Los empleados de Lotería de la Provincia serán reubicados en casinos cercanos.
