«No se puede aceptar que alguien tenga el capricho de adueñarse de la voluntad colectiva de la CGT. Nuestra posición es clara: no vamos a poner a la CGT al servicio de ningún gremio ni dirigente», señaló Daer en una entrevista que con el diario El Cronista.
El sindicalista representa a los gremios de servicios conocidos como «los gordos», que dentro de la CGT no se plegaron a la marcha convocada para el 22 de febrero por el Sindicato de Choferes de Camiones, a la que sí adhirieron los trinviros Juan Carlos Schmid y Carlos Acuña.
