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Urtubey crítico el acuerdo FMI: “Fue apresurado y no ayuda”

El Gobernador de Salta está trabajando por la construcción de un espacio político, pero no por su candidatura presidencial

El gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, destacó la madurez de la sociedad argentina en el contexto de crisis que está viviendo el país, alertó que el enojo de la gente se percibe cada vez más intensidad, cree que reducir el déficit fiscal es necesario pero no suficiente y que el país debe generar un programa económico de desarrollo productivo porque de lo contrario no se revertirá la situación actual. “Cuando hablamos de política económica, hablamos de política monetaria. Nada más. Por eso estamos como estamos”, enfatizó.

“Argentina está madura. En el marco de la crisis que vivimos hoy, vemos como las instituciones en el país reaccionan frente a una situación doméstica, nacional e internacional complicada que nos obliga a ser lo más responsable que podamos en materia institucional porque la vulnerabilidad de la economía argentina es importante, no superó todavía una situación de debilidad ya crónica y el desafío es que podamos ayudar desde cada lugar para que esto pueda enderezarse”, dice.

-Más allá de la madurez, el enojo de la gente se percibe cada vez más intenso.

-Justamente es ahí donde se valora más la madurez porque la sociedad argentina naturalmente tiene un descontento enorme producto de situaciones que no resuelven su complejidad y el sistema en alguna medida puede conducir como se debe en un sistema republicano este tipo de cosas.

-¿Está de acuerdo con haber ido al FMI?

-No, porque no habíamos agotado la instancia del mercado de capitales para acceder a financiamiento. Creo que si bien Argentina tiene una situación de fragilidad importante es todavía una economía que puede sostenerse con una lógica que apueste a buscar soluciones dentro de la autodeterminación.

-¿Cree que lo va a ayudar al gobierno?

-Eso cree el gobierno, yo tengo mis dudas. Veremos que pasa. Yo no hubiese ido porque creo que apostar a eso tiene además el costado de dramatizar la situación. Y si bien es delicada, no es terminal.

-La CGT tiene listo para anunciar un paro general. ¿Tiene alguna opinión al respecto?

-Es un mecanismo válido de presión. ¿Eso ayuda a que el país vaya para adelante? No. Yo trato de ser práctico en esto. Si eso generara modificaciones de políticas públicas y se demuestra que es un mecanismo idóneo para transformar la política, bueno. Pero hasta ahora no hemos verificado que eso suceda. De todas maneras no puedo desconocer la legitimidad del reclamo.

-Cada día hay más gente en la calle protestando. Es cierto que no hubo gobierno democrático que no tuviera gente protestando. Pero después es difícil hacerlos volver a su casa. ¿No cree que el gobierno está jugando al límite?

-Totalmente. Pasa que es reflejo de la insatisfacción político de las políticas públicas que no van en el sentido de lo esperado de la gente.

-¿Tiene posibilidades el gobierno de revertir esta situación?

-A mi juicio podría tenerlo en la medida que busque políticas que generen mayor inclusión. En la medida en que esa sea la dirección, es posible. No me consta que sea esa la dirección.

-¿Que debería hacer, según su criterio?

-A mi me parece que la tarea que hoy tiene esencialmente ocupado al gobierno es reducir el déficit fiscal, que es importante, necesario, pero no suficiente. Aparte de eso la economía tiene que crecer, aparte de eso necesitamos competitividad en los sectores productivos, aparte de eso necesitamos garantizar logística, energía, transporte, comunicaciones y financiamiento a las pequeñas y medianas empresas, que es uno de los temas fundamentales. Con la tasa de interés que tenemos hoy esto último es imposible.

-Hoy la opinión pública conversa todo el día sobre el dólar, Lebac, tasa de interés y nada de producción y empleo.

-Es el reduccionismo al cual nos venimos acostumbrando desde hace 50 años. Cuando hablamos de política económica, hablamos de política monetaria. Nada más. Por eso estamos como estamos.

-Usted ha dicho que el peronismo debe ofrecerle a la sociedad un programa superador para recuperar el voto. ¿Que tres o cuatro ideas tiene que presentar para hacerlo?

-Esencialmente salir del monetarismo como única herramienta de política económica. Es apostar a la competitividad de los sectores productivos, es hacer una fuerte apelación a la inversión en la actividad productiva del país, es garantizar confianza sobre la lógica de planes sustentables en el tiempo. Menos improvisación y mucha más planificación. Y garantizar políticas que puedan tener niveles de consenso para transformarse en políticas de Estado. Como decía, en materia de sustentabilidad hacer que la economía crezca más de lo que crece el gasto público. La reducción del déficit fiscal tiene que darse en el marco de una economía que crezca no de una economía que se estanca porque sino el costo social sabemos cual es.

-¿Está de acuerdo con quienes dicen que el peronismo tiene que encarar en un marco de unidad las elecciones del año próximo?

– En principio sí. Pero lo primero que tenemos que hacer es definir cual es el valor a mostrarle a la sociedad. Si es solo la unidad no alcanza. Para mi lo que tenemos que mostrarle a la sociedad es la posición del peronismo frente a la política económica, que es lo que le ofrecemos para el futuro del país, que es lo que ofrecemos en términos de mejorar la prestación y la calidad de los servicios públicos, que es lo que ofrecemos para garantizar honorabilidad en materia de transparencia en los actos de gobiernos. La prioridad está en todo eso. Después, con todos los que pensamos parecido trabajemos por la unidad. Pero si el único valor es la unidad para hacer cualquier cosa, no vamos a ser competitivos.

-¿Considera que alguien le va a creer estos planteos? Porque a la gente le cuesta cada vez más creerle a los dirigentes políticos.

-Ese es el gran desafío.

-¿Se puede reconquistarla?

-Es difícil y hay que hacerlo. Hay que intentarlo porque sino lo intentamos es como no hacerlo.

-Cuando se habla de unidad del peronismo ¿se habla de todos?

-De todos los que pensemos parecidos en términos de las cosas que estoy planteando. Porque si nosotros queremos subir en el mismo barco a quienes quieren ir a destinos diferentes probablemente no vayamos a ningún lado.

-El día del debate en el Senado por las tarifas Pichetto le dijo al gobierno “juntos es difícil y solos no van a poder” ¿Está de acuerdo?

-Si. Coincido, me parece bien. Hay que poner el énfasis primero en hacia donde queremos ir. Y después veamos que significa juntos.

-¿Considera que una de las cosas en las que ha fallado el gobierno es no explicarle a la gente hacia donde va, que tiene que hacer un esfuerzo para llegar a tal lugar?

-Hay un típico problema argentino que se genera cuando te enamoras de los instrumentos y te olvidas del fin. Entonces, convertís a los medios en fines. Y me parece que el error es haber convertido a las herramientas de la política económica en un fin en si mismas.

-¿Tiene chances el peronismo de ganar en 2019?

-Sí, si somos capaces de plantear una alternativa superadora que deje atrás el tema de la grieta, la contradicción permanente y la lucha de unos contra otros, somos competitivos.

-El problema de la grieta es que la gente está en el medio y puede ocurrir que algún día pierda la paciencia.

-Por eso justamente lo que hay que hacer es pasar por encima de eso, no entrar en la lógica de tratar de llevar a la gente para un lado o para el otro. Hay que estar del lado de la gente, no de la grieta.

-Hace unos días estuvo con Macri en Salta ¿Como lo vió?

-El presidente trabaja con la lógica de dar la pelea para garantizar la reducción del déficit fiscal y ordenar el Estado. Esa es su posición política. Yo le plentié lo que antes decía, que es una condición necesaria pero no suficiente. Nosotros ayudamos y vamos a seguir ayudando al gobierno hasta el último día, pero nosotros no cogobernamos. Nosotros le vamos a facilitar las herramientas que necesita porque es un gobierno que votó el pueblo argentino, no es que entraron por la ventana. Pero la tarea de gobierno es de ellos.

-Hay cuestiones como el aumento de las tarifas donde se tiene la impresión de que se encierran en posiciones muy dogmáticas. Es esto o nada.

-El problema es cuando todos se contagian. El gobierno se encerró en una posición dogmática, el Congreso en otra y el resultado que lograron entre los dos es que las tarifas suban y no que bajen. Yo propuse una alternativa superadora, se la llevé al presidente, se la presenté a los legisladores. Finalmente cada sector quiso seguir en su posición y el resultado fue que no bajó la tarifa para nadie. Cuando cada uno trata de ver quien tiene la razón en vez de ver como hace para ayudar a la gente pasa lo que pasó con tarifas.

-¿Ha sido una buena oposición la del peronismo?

-En términos generales sí. A veces pasa como en el tema tarifas. Sostenes una posición política que te queda bien pero en términos prácticos no resolvés los problemas de la gente.

-¿Va a ser candidato a presidente?

-No se. Estoy abocado a la construcción de un espacio común que le ofrezca a la Argentina una alternativa superadora. Una vez que construyamos el espacio veremos quienes son los más competitivos, porque si hacemos al revés no vamos a poner al más competitivo y vamos a caer en el mismo personalismo que hasta ahora venimos ensayando y no nos dio resultados.

-En la construcción de ese espacio ¿hay dirigentes de Santa Fe?

-Hay dirigentes de todos los espacios y de todas las provincias. Pero es un camino que todavía tenemos que transitar porque requiere de entender una construcción desde una lógica generosa, donde realmente nos animemos a construir un espacio común. Por eso digo que no se si soy candidato. Porque si esta construcción es solo para ser candidato te diría que estoy trabajando en mi candidatura y no en un espacio.

-No piensa como un peronista

-Pensar de esa manera nos dio malos resultados hasta ahora. Está bien, ganamos un montón de elecciones. Ahora, ¿a la gente le va mejor? No. Entonces, tratemos de hacer algo distinto.

-Reconduzco la pregunta ¿Se ve candidato a presidente?

-No todavía. Primero hay que construir. Es como que le preguntes a un piloto de Fórmula 1 si quiere ser piloto de Ferrari, pero Ferrari todavía no construyó el auto. Primero veamos el auto y después los pilotos.

-¿Que le dice la gente en la calle?

-Esencialmente agradece la ayuda al gobierno a pesar de ser opositor, lo valora. Que esa es una clara contradicción con la política. La gente dice una cosa y la política otra. Hay una escisión enorme. El ciudadano común no quiere lio, quiere que las cosas se solucionen, no quien tiene razón. Nosotros los dirigentes políticos discutimos habitualmente quien tiene la razón.

-Hay un sector del peronismo que a eso no le ve bien.

-No solo del peronismo, de la política. El problema es que uno pretende representar a un dirigente, a un partido o a la gente? Yo prefiero representar a la gente. Que además es la que vota y elige.

Los resultados de la aplicación de la ley de narcomenudeo

-El gobernador propuso sancionar en la provincia una ley de narcomenudeo que generó más rechazos que respaldos. En su provincia está vigente ¿Como funcionó?

-Para mi es una herramienta necesaria porque más allá de la polémica es un instrumento necesario para perseguir a los que venden drogas, particularmente en el sector que más lastima que es la venta minorista, donde se le vende a los chicos en los barrios, en las escuelas, en los pueblos, en todos lados. ¿Por que digo que es una herramienta válida? Porque sirve para enfrentar ese delito, que está lastimando a la sociedad. En Salta hubo polémica cuando la impulsamos. Es más cómodo para un gobierno provincial no encarar el desafío, decir que es competencia federal y mirar para otro lado. Pero al chico que le parten la cabeza con el paco quién le explica que eso es competencia federal y no provincial. Hay que darle respuestas a la gente. A nosotros nos dio un buen resultado. Obviamente, esta es una batalla que no se gana. En el mejor de los casos se empata o se pierde por poco. Lo peor es dejar las cosas como están. No es que la justicia federal es mala y la justicia provincial buena. Es una cuestión operativa.

-El temor es que el narcotráfico se infiltre en algunos estamentos del Estado.

-Entonces dejemos a la justicia limpita y que a los chicos le sigan rompiendo la cabeza en la calle. Es la historia de siempre. ¿Cual es la prioridad? Como decía de la economía, nos volvemos a enamorar de la herramienta, entonces el bien a preservar es la justicia. Ahora ¿Quien piensa en las madres de los chicos a los que le venden paco? ¿Quien en los chicos? Es cierto, problemas va a generar. Ahora, vamos a lo práctico. En mi provincia había tres jueces federales, hoy a estas causas la manejan 42 jueces federales. Tenemos más capacidad operativa. Lo mismo en Rosario. ¿Es mejor 7 fiscales federales o 70 fiscales provinciales?

Fuente: Diario El Litoral

 

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