Donald Trump y Vladimir Putin arribaron este lunes al Palacio Presidencial de Helsinki para una cumbre muy esperada en la que todas sus declaraciones y gestos son observados muy de cerca, en un escenario de tensión.
En su primera aparición pública conjunta ante las cámaras, el mandatario estadounidense lo felicitó por una «magnífica» organización del Mundial, finalizado el domingo. También destacó la importancia de la cooperación y se refirió al presidente chino, Xi Jinping, como «nuestro amigo mutuo». Además, admitió que la relación entre Washington y Moscú no pasa por su mejor momento.
La cita, inicialmente presentó demoras por la tardanza de Putin, quien ayer, domingo, estuvo en la final del Mundial y participó de la entrega de la Copa a Francia, el nuevo Campeón. La agenda comenzó con una reunión a solas entre los dos líderes.
La cumbre en la capital finlandesa tendrá como telón de fondo unas deterioradas alianzas occidentales, la investigación sobre la intromisión de Rusia en las elecciones estadounidenses y el temor a que la agresión de Moscú quede en la nada.
