El domingo 30 de octubre de 1983 no fue un día más, sino un día inolvidable. Para los argentinos que lo vivieron, se trató de un momento único y trascendental. En una jornada histórica, 18 millones de personas volvieron a votar en elecciones abiertas luego de siete años de dictadura militar. Y, más allá de los resultados -la victoria del radical Raúl Alfonsín sobre el justicialista Ítalo Luder-, el acontecimiento se vivió como una fiesta, porque marcaba el retorno de la democracia al país.
La fórmula de la Unión Cívica Radical, Raúl Alfonsín – Víctor Martínez, ganó con el 52% de los votos al binomio del justicialismo integrado por Ítalo Argentino Lúder y Deolindo Felipe Bittel, que pasarían a la historia por ser los primeros peronistas en ser derrotas en elecciones nacionales ante otra fuerza política.
