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Lavagna en Rosario: «La economía está estancada desde hace 8 años»

El exministro de economía y candidato a presidente por «Consenso Federal» recorrió la ciudad santafesina junto al Gobernador Lifschitz

Como gobernador de una de las provincias más pobladas del país y principal figura del socialismo, el santafesino Miguel Lifschitz tejió a principios de año una estrategia para que su espacio acompañara la candidatura de Roberto Lavagna. Aunque alineó al partido detrás de la figura del ex ministro no pudo evitar que la interna del socialismo volviera a agitarse en los días previos a las PASO.

Un dirigente con peso en el armado interno planteó públicamente críticas a la fórmula de Consenso Federal y anticipó que no votaría a Lavagna. Lifschitz jugó fuerte para disciplinar el frente interno y que el rebaño no se disperse

«El apoyo a Lavagna es una decisión orgánica del partido», recordó el gobernador este martes, pocas horas antes de que el candidato presidencial desembarcara justamente en Santa Fe en una nueva posta de su campaña rumbo a las primarias de agosto.

Lavagna recorrió el Polo Tecnológico de Rosario y luego ofreció una charla junto a Lifschitz sobre las «Claves para el futuro de la Argentina». «El 40 por ciento de la población no quiere tener que volver a optar por alguna de las dos alternativas, poniéndose (al votar) un broche en la nariz», planteó el ex ministro de Economía trabajando para evitar la polarización entre el Gobierno y el kirchnerismo.

La interna se agitó el lunes con las declaraciones del diputado Eduardo Di Polina, integrante de la Mesa Nacional del socialismo. El dirigente definió a la fórmula que integran Lavagna y el gobernador salteño Juan Manuel Urtubey como «una expresión más de la derecha conservadora» y anticipó que no la acompañará con su voto. Dijo representar con su opinión a distintos sectores internos.

Integrantes del Frente Progresista Cívico y Social, los intendentes electos de Rosario y de Santa Fe, Pablo Javkin y Emilio Jatón, ya habían planteado reparos a la oferta electoral de Consenso Federal.

Di Pollina, un experimentado articulador dentro del socialismo santafesino, aseguró en declaraciones a LT8 que el límite «es el macrismo», y no descartó incluso un respaldo a la fórmula kirchnerista que integran Alberto Fernández y Cristina Kirchner. «Pertenecemos al campo nacional y popular. Estamos abiertos al diálogo», advirtió.

Deslizó incluso que el sector que tiene como principal referente al ex gobernador Antonio Bonfatti avalaba su postura. No hubo, sin embargo, otros pronunciamientos en ese sentido.

El propio Lifschitz se vio obligado a marcar la cancha. Molesto, definió a Di Pollina como «díscolo», destacó que el socialismo es un partido orgánico que «actúa de acuerdo a las resoluciones de su Congreso Nacional» y que «nunca hizo una cosa distinta de la que está haciendo, que es trabajar por una alternativa que fuera superadora de la grieta».

El mandatario fue más allá y descartó cualquier especulación que tuviera a Bonfatti, presidente del socialismo, detrás de la jugada de Di Pollina.

Las diferencias alrededor de la fórmula presidencial de Consenso Federal no son nuevas en el partido, que viene de perder al gobernación a manos del peronista Omar Perotti. Muchos sectores, algunos incluso cercanos a Lifschitz, no habían tomado con agrado la decisión de Lavagna de elegir como compañero de fórmula a Urtubey.

Consideraban que debía optar por una opción que ampliara el espacio: un socialista, la líder del GEN, Margarita Stolbizer, o incluso el médico Facundo Manes, una apuesta directa de Lifschitz.

El ruido que generó provocó complicaciones en la conformación de la lista de diputados que acompañará a Lavagna en octubre. Finalmente quedó encabezada por el concejal de Rosario Enrique Estévez, hijo del histórico dirigente socialista Guillermo Estévez Boero. Otros optaron por bajarse.

En su recorrida por Rosario, Lavagna se quejó otra vez este miércoles de la polarización que se alienta desde distintos sectores y llamó a la población a votar en las Paso con «libertad». Ya lo había hecho con una carta abierta días atrás.

«En la PASO no piensen en términos de voto útil o no. Expresen lo que sienten y lo que creen conveniente para el país. Es la gran oportunidad de decir ‘nos gusta esto’. Después veremos en la próxima ronda. Hoy no hay argumento de voto útil», planteó el candidato presidencial, quien también manifestó su enojo por las encuestas que lo dan muy lejos de la pelea principal.

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