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Emilio Monzó, el político más codiciado, ya piensa en 2020

Al Presidente de la Cámara de Diputados se lo disputan Larreta, Alberto F. y todo el arco político: “Tengo el pase libre”, bromea

Emilio Monzó bromea. “Tengo el pase libre. Llevo dos campeonatos sin jugar”, les responde a quienes le preguntan cuál será su futuro s i Mauricio Macri no es reelegido en los comicios de octubre.

Marginado desde 2017 de la estrategia electoral del oficialismo, el presidente de la Cámara de Diputados avizora que una eventual derrota de Cambiemos, alianza que lo tuvo como uno de sus artífices, le abrirá, paradójicamente, mejores horizontes.

Sus acciones volvieron a cotizarse: el jueves pasado compartió un largo almuerzo con Horacio Rodríguez Larreta; ambos comensales blanquearon, así, una cercanía política que ya viene de antaño -ambos comparten orígenes peronistas- que podría traducirse en el armado conjunto del “posmacrismo”. Sin embargo, todo es todavía prematuro: Alberto Fernández, quien ya se calza la banda presidencial, le ha hecho saber por amigos en común su interés en sumarlo a su espacio, el Frente de Todos.

Monzó duda. De algo sí está seguro y así se lo hizo saber a los suyos y a los mensajeros de Fernández: desde su lugar, cualquiera sea una vez que retorne al llano, contribuirá a la gobernabilidad de la gestión del Frente de Todos si finalmente triunfa en octubre. Tal vez no se sume al carro triunfalista del “albertismo”, pero a priori su aporte será, como publicó LA NACION hace dos semanas, articular un espacio de “oposición moderada” que facilite el tránsito del nuevo gobierno durante sus primeros y más complejos meses de gestión.

“Yo no me voy a ubicar en los extremos de la grieta. No voy a ser ‘anti’ de nadie. La moderación va a ser mi norte”, pregona. Un tiro por elevación contra Elisa Carrió, de quien está distanciado desde hace tiempo. La líder de la Coalición Cívica liderará a partir de diciembre un bloque de 14 diputados que, se especula, será la cabeza de la resistencia opositora a un eventual gobierno peronista.

¿Quiénes compartirán con Monzó este espacio “moderado” de oposición? Martín Lousteau es el primero en la lista: candidato a senador por la Capital por Juntos para el Cambio, el economista ha sido, empero, un crítico consuetudinario de la “estrategia de la grieta” a la que apostaron -sin éxito- Macri y su círculo áulico para ganarle al peronismo. Monzó y Lousteau mantienen un diálogo fluido; a ellos se suman el viceministro del Interior, Sebastián García De Luca, hombre de Monzó y próximo a integrarse como diputado. A ellos se sumaría Alfredo Cornejo, quien en diciembre dejará la gobernación de Mendoza para asumir como diputado: el mendocino, crítico de la gestión de Macri, pretende alinear detrás suyo a aquel sector del radicalismo proclive a desembarazarse de sus lazos con Pro para recuperar la autonomía del partido y perfilarlo como opción electoral en el mediano plazo.

“Algo es seguro: si Macri pierde en octubre, se acabó la conducción de Pro. Empieza una nueva etapa en Cambiemos”, asevera un hombre que integra el círculo de los “moderados”. Aunque Rodríguez Larreta triunfe en la Capital, agrega, su reelección como jefe de gobierno porteño no lo catapultará de inmediato como futuro líder de la oposición. “Primero debe armarse una ‘masa crítica’ de dirigentes con potencialidad de ser candidatos. Allí estarán María Eugenia Vidal, Horacio, Lousteau, el rosarino Pablo Javkin, también Cornejo, Gerardo Morales. Después se definirán los liderazgos”, traducen los exégetas de Monzó.

“Horacio definitivamente estará en el sector de los moderados. Hoy está concentrado cien por ciento a ganar la ciudad; si lo logra, lo que es casi seguro, pronto va a empezar a mostrar un discurso nacional”, dicen cerca suyo.

Monzó parece disfrutar del juego al que lo han llamado. Orgulloso abanderado de “la rosca” política, está convencido de que Fernández, de ganar las elecciones, necesitará ampliar su base de consensos políticos para enfrentar la complejidad económica y social que heredará. No le será suficiente con que el peronismo alcance mayoría parlamentaria, sostiene. Exhibir el apoyo de una oposición “moderada y responsable” será su mejor fortaleza política, asevera. De todo esto habla con Sergio Massa, su amigo y su posible sucesor en el cargo. Él está convencido de que el tigrense sabrá ejercer el puesto y aprovecharlo para su proyección política. Monzó cree que él tuvo esa proyección pese (o gracias a) sus avatares con Macri y Marcos Peña.

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