Guillermo Montenegro hace dos años regresó a Mar del Plata, su ciudad natal, hizo una campaña sin tregua y consiguió en las elecciones de ayer un triunfo estrecho pero contundente que lo lleva al 10 de diciembre a la intendencia.
Con más del 94,66% de las mesas escrutadas, el candidato de «Juntos por el Cambio» obtuvo el 40,43% de los votos y le sacó casi tres puntos de diferencia a Fernanda Raverta, del Frente de Todos, que llegó a 37,63%, en los comicios más reñidos en la ciudad «feliz» tras la vuelta de la democracia.
Nada hubiese sido posible sin el respaldo del aparato oficialista, que lo llevó a ser el candidato de María Eugenia Vidal y Mauricio Macri, que ayer superaron en Mar del Plata (Municipio de General Pueyrredón) a Axel Kicillof y Alberto Fernández, el gobernador y el presidente electos, respectivamente.
“Hemos ganado”, afirmó Montenegro después de las 23.30, sin que Raverta hubiera reconocido la derrota. La candidata del Frente de Todos dijo que estaba “un puntito” abajo y que iba a esperar hasta que se conociera el resultado de “la última urna”. Sin embargo, el triunfo fue por casi 3 puntos de diferencia.
