Astrología y coronavirus

Cuando llegó la medianoche del 31 de diciembre del año pasado se realizó el clásico brindis de fin de año entre familiares y amigos; y los deseos para un buen comienzo. Lo mismo son las predicciones de los horóscopos que se dan por parte de los diferentes astrólogos a nivel provincial y nacional.

En su gran mayoría hablaron de un año tranquilo y con buenas expectativas en lo social y sobre todo en lo económico. Pero ninguno tuvo mención sobre la pandemia que azota a todo el mundo desde febrero y que tiene a la Argentina con una larga cuarentena desde el 20 de marzo. Nadie dijo lo que pasaría y menos predecirlo con ciertos criterios. Más allá de que la enfermedad estaba en China y se la veía muy lejos. Hoy esos comentarios son muy chocantes mirarlos o leerlos.

La reconocida tarotista de Buenos Aires Jimena La Torre y sus Predicciones del 2020: “Este año en el que cambian la década y la energía es un año que nos va a ayudar a todos a recomponer los aspectos interiores y los exteriores”, aseguró, y luego destacó que Capricornio será el signo más beneficiado (no creo que piensen lo mismo los nacidos en diciembre y enero).

“Por tener el Sol en su signo, al inicio del año siempre son los primeros, pero la presencia de Júpiter en Capricornio desde el 4 de diciembre de 2019 y que se extenderá durante casi todo este 2020 les concede en esta oportunidad el liderazgo absoluto”, mencionó. Para el resto, aclaró: “Quienes hayamos aprendido a liberarnos de pesos pesados, sobre todo materiales, en 2019, transitaremos 2020 conéxito, aprobación y seguridad profesional”.

En lo político el Cronista Comercial había puesto en sus artículos: “El año de Capricornio es un buen augurio para el país. Pero, desde la numerología, advierten sobre los desafíos del Presidente; el año recién comienza y los astrólogos ya empezaron a mirar con detalle la carta natal de la Argentina para ver qué le deparan los astros durante los próximos 12 meses”, decía.

“Si miramos la declaración de Independencia, la Argentina es de Cáncer, con la Luna en Capricornio. Es un año de Capricornio, por lo que la carta natal del país va a estar mejor en otros momentos”, vaticinó la astróloga Jimena Latorre. La Luna, explicó, representa para una nación a su pueblo. Por ello, en el año que acaba de comenzar, va a haber una relación mucho más armónica entre los ciudadanos y los líderes políticos.

“Muchas veces, en la Argentina, se vio como una contraposición entre el pueblo y los factores de poder. Pero este 2020, como la Luna va a tener más fuerza, las cosas van a ser distintas”, agregó

“El año 2020 se puede dividir aproximadamente en dos períodos muy diferentes. La primera mitad del año, el período de enero a junio, será un tiempo relativamente tranquilo en el que muchos de nosotros lograremos realizar nuestros sueños y poner en práctica planes concretos”, predijo una astróloga rusa, Tatiana Borsch, en diciembre de 2019.

La mayoría, pero al parecer estas personas, creyeron tener certezas sobre las situaciones que, supuestamente, sucederían en este 2020. Nadie dijo de barbijos, alcohol en gel y distanciamiento social. Nada de nada.

Los videntes, clarividentes, cosmobiólogos, tarotistas, entre otros nombres traídos de oficios metafísicos “predicen” el futuro. Pero esta vez quedaron muy expuestos solo con mirar algún video o nota en internet para quedar bien en claro que en nada acertaron.

En Facebook (Facebook IQ) se publicó un informe de Temas y Tendencias para 2020. A diferencia de otros años, el informe recorrió nuevos horizontes y alcanzó a la Argentina, reconociendo el crecimiento en las plataformas digitales del interés por la astrología, el tarot y lo “esotérico”, es decir las artes reservadas a los iniciados, aquellos que tienen el conocimiento. Todo el mundo miró allá por fines de diciembre cómo nos iría, pero nada de eso pasó. Es un año para el olvido, o todo lo contrario, que la sociedad no lo olvidará jamás por todo lo diferente que es. Muchas personas encerradas, con miedo a una enfermedad nueva y otros preocupados por la economía porque ven en peligro sus trabajos.

Fuente: UNO (Entre Ríos)