En plena pandemia de coronavirus, la provincia de Río Negro con el aval del Ministerio de Salud de la Nación, en ese momento comandando por Ginés González García, permitió que se disputara con público una de las burbujas de la Liga Argentina de Básquet. Sin embargo, se detectó una serie de irregularidades que impedían que el protocolo sanitario funcione como corresponde para evitar contagios.
Con la derrota de Deportivo Viedma por 94-79 ante Villa Mitre, se cerró la última jornada de la burbuja que se armó en la capital de la provincia de Río Negro. La burbuja Viedma-Patagones correspondiente a la Zona Sur del torneo, terminó con preocupación y con el recuerdo de que el año pasado se tuvo que suspender la Liga Nacional por cuestiones sanitarias.

En las imágenes se puede ver cómo las delegaciones deportivas, en los 18 juegos que se disputaron en una semana, tuvieron que convivir en la espera para saltar a la cancha en la tribuna popular con el público local de Deportivo Viedma y Atenas de Patagones. Según las fuentes las cancha tuvo un 70% de ocupación cuando solo estaba permitido, según la gobernación, 200 personas.
Se pudieron observar muchas irregularidades como por ejemplo, gente tomando mates, las delegaciones ingresando y siendo recibidas por personal sin barbijo, el hotel Austral sede de las delegaciones con vecinos aislados por COVID en su quinto piso.
Los vecinos de la capital de la provincia de Río Negro, salvo los fanáticos del básquet, a través de las redes sociales expresaron su malestar, marcando que hay actividades sin poder realizarse hace casi un año y sin embargo, la provincia priorizó el show deportivo con gente.

















