El titular del Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) y empresario textil, José Ignacio de Mendiguren, afirmó este viernes que el fuerte aumento de precios de la indumentaria en el último año es “un problema que no está en la industria”, sino en otros eslabones de la actividad.

De Mendiguren, vicepresidente de la Cámara Industrial de la Indumentaria (CIAI), comentó el alza de 79% registrada por las prendas de vestir frente a abril del año pasado, según difundió ayer el Indec, y aclaró que a nivel industrial la suba se ubicó entre 18 y 22%.

“El resto del incremento está en la red comercial, los locales que generalmente compran a uno y venden a dos, en la financiación y los impuestos”, entre otros factores, consideró en declaraciones a radio Futurock FM.

De Mendiguren añadió que “siempre se produce un salto importante en esta fecha, con un impacto muy fuerte, ya que los precios de verano son mucho más baratos”.

Por otra parte, hizo notar que “una camisa de marca, de calidad superior, cuesta tres veces más que las que se venden en un local de un barrio o una zona más marginal”.

“El valor promedio de un pantalón de jean en una feria puede costar el 30% o menos de lo que cuesta en un shopping de primera marca”, insistió.

De Mendiguren recordó que las fábricas de ropa son “las primeras que sienten la crisis, porque la gente posterga compras”.

Se refirió luego al factor “distorsionador” de la mano de obra informal en el sector, que genera una situación de “competencia desleal”.

“Una empresa seria, con su personal en orden y que paga los impuestos tiene una asimetría con la que opera desde la clandestinidad”, resaltó.

De Mendiguren explicó que “si se mide la cantidad de algodón que se transforma en tela, y la mano de obra que sería necesaria para convertirla en prendas, se observa que la mayor parte fue a un sistema marginal, de lo contrario tendría que haber el doble o el triple de personal registrado”.

Concluyó al respecto que “faltaría decisión política para corregir esa cuestión, como una ley de trabajo a domicilio que permita regularizar esa franja del empleo y combatir los talleres clandestinos”. Télam.