El esquema de paritarias en línea o levemente por encima del 29% -la inflación que había estimado Martín Guzmán en el Presupuesto- quedó sepultado a mitad de camino. La pauta anual que vinieron firmando varios sindicatos se vio sacudida por los pedidos del bancario Sergio Palazzo y muy posiblemente también lo será por el camionero Hugo Moyano.

Se trata de dos referentes del sindicalismo «duro» que están enfrentados a la conducción de la CGT y que a su vez mantienen diálogo directo con Alberto Fernández.

El gremio bancario, por caso, solicitó adelantar a junio la suba de agosto. «Debido al alza desmesurada de los precios, es necesario anticipar en junio el aumento previsto para agosto y adelantar la revisión del acuerdo», señaló el gremio en un comunicado.

El pedido implica un alejamiento del esquema oficial. Sergio Palazzo fue el primero en sellar un 29% en sintonía con la meta de inflación de Martín Guzmán. Acordó en febrero un tramo del 11,5% en enero, 11,5% en abril y 6% en agosto, con una renegociación en el último mes.

El arreglo fue coronado con la visita del sindicalista a Olivos, donde le agradeció al Presidente por destrabar la paritaria. Pero las presiones inflacionarias elevaron los acuerdos salariales firmados en los últimos meses, con subas superiores al 35%, como en el caso de ferroviarios (37,5%).

Los Moyano también perciben un cambio de escenario. El camionero cree que la inflación cerrará en torno al 50%, muy por encima del Presupuesto. Y si bien no pretende alcanzar ese porcentaje, se prepara para superar al resto de las actividades.

El primero en patear el avispero fue Facundo Moyano, extitular del sindicato del peaje (Sutpa) y aún en su comisión paritaria. En su entorno confirmaron que pedirán una suba del 45% y rechazarán el formato negociado por UPCN y ATE, que la semana pasada acordaron un 35% en seis cuotas.

«Para peajes, vamos a pedir arriba de 45%», señalaron cerca del diputado del Frente de Todos. «Camioneros no definió un número, Facundo va a ir en el mismo sentido que Camioneros», agregó la fuente.

Pablo Moyano todavía no anunció su pedido. «No lo definimos todavía, la semana que viene vamos a paritarias y la inflación este año es del 50%, así que después de las reuniones vienen paros porque nunca pueden pagar lo que pedimos», anticiparon.

La presión sindical se incrementó en un contexto en el que la inflación acumulada superaría en mayo el 20% y los gremialistas ven cada vez más dificil que se concrete la promesa de que este año los salarios le ganen a la inflación.

Las últimas paritarias fueron las del sector estatal y ya generaron ruido. Los sectores rebeldes de ATE convocaron una protesta para este miércoles a las 11 por considerar que el 35% «no hace otra cosa que degradar aún más nuestro poder adquisitivo».