La denuncia contra la gestión de Cambiemos por contrabando y envío irregular de armas a Bolivia aún sigue dando tela para cortar. Luego de que el expresidente Mauricio Macri y la exministra de Seguridad Patricia Bullrich aseguraran que la acusación es falsa, este jueves el gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, condecoró a Normando Álvarez García -otro de los involucrados- por su desempeño como embajador en ese país durante el estallido en 2019 que desembocó en el exilio de Evo Morales.

En un acto oficial, el mandatario jujeño le entregó una medalla condecorativa con la Orden ‘Juan Manuel Belgrano’ por su intervención “humanitaria” en su rol como ex embajador. Con nuevas críticas al Gobierno de Alberto Fernández, el dirigente opositor dejó en claro que se trató de “épicas baratas y mentiras baratas que no sirven para nada”.

Según denunciaron desde Bolivia, Normando Álvarez García fue el receptor de la carta enviada por el ex jefe de la Fuerza Aérea de ese país, Gonzalo Terceros Lara, donde le agradeció a la gestión argentina “la colaboración prestada” por el envío del “material bélico de agentes químicos”, entre los que se incluyen gases lacrimógenos y municiones.

Sin embargo, Álvarez García negó rotundamente esa acusación al advertir que lo “quisieron meter en una operación política de bajo nivel”. “No lo podemos aceptar porque golpea a nuestro partido, principalmente”, aseveró.

En su descargo, el ex diplomático recordó que en los días más duros de la situación en Bolivia recibió en la residencia oficial por su propia decisión a dirigentes, funcionarios y allegados del gobierno de Evo Morales, entre ellos, a su entonces ministro de gobierno, Carlos Romero Bonifaz; a la diputada, Valeria Silva, y a su esposo; y a la ministra Mariano Prado y periodistas. Además indicó que organizó un operativo para trasladar al ciudadano argentino Fabián Restivo, ex esposo de la ministra de Salud, Gabriela Montaño en vehículos oficiales.

Durante la ceremonia Álvarez García se mostró emocionado por haber tomado la decisión de asilar a los funcionarios de Bolivia. “Recibí una llamada al celular que me sorprendió, me preguntaron si había algun problema si estaba dispuesto a recibir gente en mi residencia o en la embajada. Yo no dudé. Porque pensaba si mi hermano hubiese tenido algo cerca así , estaría con vida. No dudé, me dije ‘no importa lo que digan’. No sabía como el gobierno nacional iba a reaccionar pero no me importó”.

A su turno, Morales aprovechó la oportunidad para descargar su enojo contra el oficialismo y apuntó contra el actual embajador en Bolivia, Ariel Basteiro, por el escándalo: “El máximo responsable de esta épica barata es Basteiro, el actual embajador. Están armando de todo ahí. Que se la agarren con quien quiera, pero con la actitud y la trayectoria de ‘chiqui’ (Álvarez García) no”, fustigó.

“Ojalá las embajadas estén abiertas ahora donde hay crisis para recibir a quiénes, sin distinciones políticas o ideológicas, puedan ir a refugiarse o salvar su vida”, exigió el mandatario, en referencia a la crisis y protestas sociales en el resto de la región, como en Cuba.

Y concluyó: “Basta de la farsa que arman algunos sectores que no le hacen bien al gobierno nacional y complican al propio Presidente. La mejor manera es ayudarlo y no joderlo tanto como lo joden los propios sectores del Frente de Todos”.