El juez de la Corte Suprema Ricardo Lorenzetti planteó que el máximo tribunal de Justicia “no va a acceder a ninguna presión, como nunca ha accedido”.
Lorenzetti hizo estas declaraciones en respuesta a la marcha del 1° de febrero hacia el Palacio de Justicia impulsada por el kirchnerismo, en reclamo de la renuncia de los integrantes del máximo tribunal.
Lorenzetti aclaró que a algunos de los que participaron de la movilización los conoce “de hace muchos años” y que “tienen propuestas legítimas para reformar el Poder Judicial”, que explicó que “es legítimo, y obviamente hay que hacer”.
Lorenzetti dijo que “otros participan por intereses personales” y que “no se puede aceptar que una persona que tiene una causa judicial o un procesamiento o que ha cometido un delito y es investigada, pida que el juez que lo investiga renuncie”: “Eso es una base en el estado de derecho y el juez tiene que tener la estabilidad necesaria”.
