Cerca de las 17:30 unos 40 militantes libertarios ya habían llegado al punto de encuentro en Retiro. En una de las esquinas de la Plaza General San Martín, justo frente al Kavanagh, el rascacielos de hormigón más alto de la América del Sur del siglo pasado y donde vive el abogado y tuitero Carlos Maslatón, que se define como “un puntero gratuito” de Javier Milei, dos micros escolares color naranja esperaban estacionados a que lleguen los demás fanáticos del diputado libertario y arrancar con destino a Gerli, específicamente en el estadio del Club El Porvenir.
Allí fue la cita del primer gran acto del precandidato presidencial en el conurbano bonaerense. Las puertas del estadio, que cuenta con una capacidad para 14.000 espectadores, se abrieron a las 17:30, pero el diputado recién ingresó pasadas las 21, una hora más tarde del horario anunciado. Lo hizo, como siempre, por el medio del público, con un chaleco antibalas. La presentación no fue igual a los demás actos. Además de la escasa convocatoria, esta vez, Milei no dio una clase abierta de economía, sino que dio un discurso político acompañado de un show del cantante de cumbia Daniel Martínez, más conocido como El Dipy. Lanzó su candidatura presidencial con un mensaje: “Me metí en el pantano inmundo de la política para que Argentina vuelva a ser potencia. La formula es capitalismo y trabajo duro”.
“Les doy las gracias a los que decidieron ser parte de esta fiesta”, dijo Milei a las 21.30, cuando arrancó su discurso. El termómetro marcaba 7 grados. “No vaya a ser que tengamos el primer presidente liberal en la historia”, se entusiasmó el economista ante los cánticos de sus militantes, que gritaban “se siente, se siente, Milei presidente”. Y agregó: “Nos dicen cualquier tipo de calumnia porque somos nosotros contra todos, los políticos chorros, empresarios prebendarios, periodistas ensobrados y sindicalistas tranzas. Somos nosotros los que venimos a cambiar la historia”.
