Son horas decisivas para las distintos espacios políticos y la situación de La Libertad Avanza no es la excepción a la regla. Hace pocos días, Javier Milei se encargó de dar a conocer el nombre de su candidato para la gobernación bonaerense: el intendente “vecinalista” de Chivilcoy, Guillermo Britos. Sin embargo, faltando dos semanas para el cierre de listas, el excomisario sostuvo en exclusiva ante LA NACION que todavía restan cuestiones por definir y que es por eso que, pese a considerarlo “un honor”, todavía no aceptó el ofrecimiento que se le hiciera desde la fuerza libertaria.
“Una campaña a gobernador exige un montón de cosas con las que uno tiene que estar seguro de contar”, advirtió el dirigente vecinalista en diálogo con este diario, desde su despacho en la municipalidad. A la espera de una nueva y definitiva reunión con Milei, que termine de delinear su inminente postulación, Britos habló de la necesidad de que se le garanticen “dirigentes en cada lugar” de la provincia y una logística de campaña que le permita, cuanto menos, “estar el mismo día en varios distritos del conurbano”. “Lo sufrí en otros espacios y no quiero que me vuelva a pasar ahora, por eso quiero aclarar todo bien antes”, indicó el jefe comunal que hace ocho años que está al frente de la intendencia de su partido.
Son horas decisivas para las distintos espacios políticos y la situación de La Libertad Avanza no es la excepción a la regla. Hace pocos días, Javier Milei se encargó de dar a conocer el nombre de su candidato para la gobernación bonaerense: el intendente “vecinalista” de Chivilcoy, Guillermo Britos. Sin embargo, faltando dos semanas para el cierre de listas, el excomisario sostuvo en exclusiva ante LA NACION que todavía restan cuestiones por definir y que es por eso que, pese a considerarlo “un honor”, todavía no aceptó el ofrecimiento que se le hiciera desde la fuerza libertaria.
“Una campaña a gobernador exige un montón de cosas con las que uno tiene que estar seguro de contar”, advirtió el dirigente vecinalista en diálogo con este diario, desde su despacho en la municipalidad. A la espera de una nueva y definitiva reunión con Milei, que termine de delinear su inminente postulación, Britos habló de la necesidad de que se le garanticen “dirigentes en cada lugar” de la provincia y una logística de campaña que le permita, cuanto menos, “estar el mismo día en varios distritos del conurbano”. “Lo sufrí en otros espacios y no quiero que me vuelva a pasar ahora, por eso quiero aclarar todo bien antes”, indicó el jefe comunal que hace ocho años que está al frente de la intendencia de su partido.
–¿Qué lo llevo a considerar la propuesta en un principio?
–Honestamente, no estaba pensando en ser candidato a gobernador, mucho menos de un espacio que puede ganar. Además, esta va a ser una campaña durísima, con contendientes enfrente que están muy instalados en la población, cosa que yo no. Es cierto, tengo un gran desconocimiento público, pero también una gran ventaja: que el candidato a gobernador de Milei sacará la misma cantidad de votos que él. Porque si Milei saca en la provincia 25%, yo saco 23. No hay corte de boleta a gobernador.
–Confía en el arrastre de la figura presidencial.
–Mi idea es pelear por alcanzar ese porcentaje. Si acepto, por supuesto que voy a dejar la vida para ganar y asegurar que, al menos, Javier gane la presidencia. Pero, repito, tienen que estar garantizadas un montón de cosas que tienen que ver con la campaña y que no pasan solamente por la voluntad de Guillermo Britos. Por ejemplo, contar con dirigentes en cada lugar y otras cuestiones que son centrales. Lo sufrí en otros espacios y no quiero que me vuelva a pasar ahora, por eso quiero aclarar todo bien antes.
–¿Esos temas tienen que ver con el armado del conurbano?
–Con el armado de toda la provincia, no solamente del conurbano. Por eso, si Javier se muestra abierto a mis planteos, hay que empezar a trabajar muy fuerte porque el 24 de junio hay que presentar 135 listas.
–¿Coincide con la plataforma de La Libertad Avanza cuando plantea, por ejemplo, una reforma profunda del sistema educativo?
–Yo soy un gran defensor de la educación pública. Nosotros tenemos educación municipal gratuita en Chivilcoy: un centro universitario con 1500 alumnos y siete universidades nacionales que vienen a dar materias acá. No importa si sos de Alberti, de Bragado o de Pehuajó, acá venís y estudiás gratuitamente. Aunque, ojo, para el municipio no es gratuito. Yo a la UBA le pago millones. Pero jamás sería un defensor, en estas condiciones económicas, de la educación privada. Mucho menos de la salud privada. ¿Por qué? Porque en Chivilcoy el único centro de salud que atiende al 95% de los chvilcoyanas, es mi hospital municipal. Imaginate si le tengo que decir a la gente que tiene que pagar la salud, me prenden fuego la municipalidad en un rato. Igual, creo que hubo una gran confusión con lo de la plataforma. Lo que explica Javier es que eso forma parte de las reformas de tercera generación, no de las políticas que se aplicarían apenas llegue al gobierno.
Fuente: La Nación















