El líder gastronómico desmintió volvió arremeter públicamente contra Dante Camaño, lo apunta con la figura penal de malversación de fondos del sindicato porteño. La cúpula nacional ratificó la legalidad de la intervención y se prepara para las elecciones de septiembre.
La disputa entre Luis Barrionuevo y las permanentes denuncias sobre la figura de Dante Camaño tras la intervención de la seccional CABA de UTHGRA se estira y vuelve a tomar cuerpo ante un segundo semestre que encontrará a los afiliados gastronómicos, nuevamente, concurriendo a las urnas a definir destinos.
Tanto el comunicado del Consejo Directivo como la denuncia firmada por los interventores Miguel Haslop y Álvaro Escalante señalan a Camaño y a su entorno de haberse apropiado del “edificio histórico de la calle Salta 1301”, así como de hoteles, campings, vehículos, cuentas bancarias y cajas de seguridad. Denuncian que, pese al vencimiento legal de sus mandatos, este grupo continuó operando con estructuras paralelas y negando servicios a los afiliados.
Frente a ese escenario, la intervención reivindicó su gestión desde 2022, durante la cual asegura haber reactivado servicios médicos, asistenciales y gremiales para los afiliados porteños. Destacan la creación de centros oftalmológicos y odontológicos, y la apertura de nuevas sedes para acercar prestaciones a los trabajadores. Todo ese crecimiento instucional, Barrionuevo lo comenzó luego de detectar las irregularidades antes mencionadas y de un cambio llamativo en las conductas de Dante Camaño, inclusive hasta en la pata política.
El 59° Congreso General Ordinario realizado en Mar del Plata confirmó que el próximo 18 de septiembre se celebrarán elecciones generales en todo el país. En ese marco, se constituirá una nueva conducción en la seccional CABA para el período 2025–2029. Desde el sector de Luis Barrionuevo afirman que este proceso restaurará la legalidad democrática en una de las seccionales más importantes del gremio, y llamaron a todo el país a la solidificación de las estructuras para cerrar filas contra lo que llaman una feudalización sindical.

















