Bajo el lema “Sin salarios, no hay salud”, a días del cierre de listas, Héctor Daer, el secretario general de ATSA y secretario general de la CGT, encabezó una protesta pidiendo una paritaria del 45%. El dirigente negó que se trate de una movilización política y afirmó que la relación con el Gobierno “es cordial”, haciendo responsable a “empresarios” con quienes no pudieron negociar.

El Sindicato de Trabajadores de la Sanidad Argentina reclamo a lo largo de toda la semana porque mañana termina la conciliación obligatoria. La marcha de hoy se inicio en el sanatorio Finochietto y cortó la avenida Córdoba, desde donde los trabajadores caminaron hasta el sanatorio Güemes acompañados por ambulancias. El viernes harán un paro de 4 horas por turno definido por el dirigente como “el punto del partida” aunque, en diálogo con LN +, negó que se trate de un punto de quiebre en su relación con Alberto Fernández. Sí, en cambio, probablemente complique las atenciones de la salud ese día.

No se trata de un conflicto simple. Las clínicas y prestadores dicen que no están en condiciones de aumentar los sueldos si no lo hacen las prepagas y obras sociales, que a su vez dicen que no pueden hacerlo porque no pueden trasladarlo a precios debido a las resoluciones del Gobierno que lo impidieron. Mientras tanto, los trabajadores explican que el salario mas alto ronda los $68.000, una enfermera que trabaja seis días $54.000 y un camillero $50.000.

“Está todo el mundo al tanto”, afirmó Daer, evitando contestar si el presidente Alberto Fernández, a quien definió como “un amigo”, es quien puede resolver este problema. Sin embargo agregó: “Hay que tomar las decisiones políticas necesarias para resolverlo”.

La relación con el Gobierno es de dirigentes sindicales que participamos de un mismo espacio. Es una relación cordial que no tiene nada que ver con lo que estamos discutiendo”, señaló el dirigente cercano al Presidente y aseguró que el ministerio de Trabajo está “permanente haciendo esfuerzo para resolver el conflicto”.