Los opositores se congregaron en la principal autopista de Caracas en medio de barricadas armadas con troncos y piedras y un gigantesco tanque de metal, para protegerse de la policía.
«Esto ha sido una masacre contra el pueblo, pero a pesar de todo, mientras más represión, más resistencia y lucha por Venezuela», dijo el líder opositor Henrique Capriles, antes de iniciar la caminata hacia el ministerio del Interior.
«Invitamos a marchar todos los días que sea necesario hasta que haya un cambio en Venezuela», señaló un enardecido Capriles, a quien esta semana el gobierno le impidió viajar a Nueva York, donde pretendía denunciar la «represión» en el país ante el Alto Comisionado de Derechos Humanos de la ONU. «Bandido, corrupto, vas para afuera», gritó.


















